Pueblo Viejo Country Club

Nuestra Historia

A sólo 30 minutos de Bogotá, ubicado en el kilómetro 7 de la carreta Suba – Cota sobre la margen derecha del río Bogotá, Pueblo Viejo Country Club se constituye en una extraordinaria reserva natural.

Al pasar el puente de la Virgen, viniendo de Suba y justo antes de entrar a Cota, el club fue levantado en un terreno de 106 fanegadas, sobre una altitud de 1.560 metros sobre el nivel del mar y con una temperatura promedio de 14 grados centígrados.

Con el cerro titular de El Majuy, casi en su falda, se levanta Pueblo Viejo. Justo a la derecha del cerro se encuentra una depresión conocida con el nombre de Tyhuaira, que en lenguaje muisca quiere decir “canción del viento”. Esa depresión conduce el viento en verano y lo lleva hasta Pueblo Viejo, llenando el lugar de un aire fresco.

En el municipio de Cota, escenario que fuera testigo del mestizaje aborigen con el español, con 16 mil habitantes y ocho veredas de haciendas sabaneras, constituye un armónico conjunto, al pie del cerro, donde se combina el encanto de los anchos muros revestidos de cal viva con centenares de flores, un prodigio de la naturaleza.

El club tomó el nombre justamente de la vereda donde se asienta, denominada Pueblo Viejo; una larga planicie que sólo encuentra límite en la mirada, cuando se levanta hasta las altas colinas y el cerro imponente de El Majuy.

Pueblo Viejo Country Club nace de una vocación por lo bello, de un sentido estético de conservación de la naturaleza y el deseo profundo de crear una obra para el disfrute de quienes gustan recrear su vida con lujo de escenarios naturales y de arte arquitectónico, fundidos en perfecta armonía.

El 23 de febrero de 1998 la Junta Directiva firmó el acuerdo de constitución de PUEBLO VIEJO COUNTRY CLUB con fines recreativos, deportivos, culturales y para propender la conservación del sistema ambiental y ecológico de su entorno.

Pueblo Viejo se ideó, diseñó y construyó pensando en la familia. Desde la elección del lugar, hasta la más calificada infraestructura y servicios se conjugaron para disfrutar de una vida armoniosa y plena en medio del paisaje verde y fresco de la sabana.